La OraciónLectio DivinaOficio Divino

El Proceso de la Lectio Divina

La lectio divina fue en tiempo practicada por todos los cristianos. Se trata de una forma lenta, contemplativa de rezar con las Escrituras que hace que la Biblia, la Palabra de Dios, llegue a ser un medio de unión con Dios. Esta antigua práctica se ha conservado viva en la tradición monástica cristiana.

En el monasterio, junto a la liturgia y al trabajo se da tiempo para esta forma de oración, se trata de una lectura orante de la Palabra que nos permite descubrir la presencia y acción de Dios en toda nuestra vida.

En la práctica de esta forma de oración se dan cuatro etapas:

Lectio- Leer/Escuchar

La primer parte de la lectio es cultivar una actitud de escucha receptiva,”con el oído de nuestro corazón, como lo dice San Benito en su Regla para monjes.

Leemos lenta, atentamente la palabra o frase que el Señor quiera darnos.

Meditatio – Meditación

Una vez que encontramos una palabra o pasaje de las Escrituras que nos habla en forma personal, tenemos que llevarlo con nosotros y rumiarlo (meditar en nuestro corazón lo que oímos de Cristo, como María).

Debemos tomar la palabra, repetirla interiormente. A través de la meditatio permitimos que la palabra de Dios nos toque afectivamente.

Oratio- Oración

La tercera etapa de la lectio divina es la oratio, esto es un diálogo amoroso con Dios que nos ha invitado a su intimidad.

Contemplatio-Contemplación

Al final permanecemos en la presencia de Aquel que nos invita a participar de su intimidad. Al igual que en el amor humano,en el diálogo con Dios de dan momentos en que las palabras con innecesarias. Se da una presencia silenciosa ante Aquel que nos ama.Disfrutamos simplemente la experiencia de estar en Dios.

(Tomado del P.Luke Dysinger de Valyermo)